Descubra su estancia perfecta

Introducción

Esta guardería de San Diego da a los niños 'más posibilidades de ...

Toda vez que se habla de las necesidades básicas de los niños, escuchamos las palabras "lo que necesitan es seguridad". A veces nos parece una afirmación sensata y otras, experimentamos algunas dudas. ¿Qué significa la palabra "seguridad"? Los padres sobreprotectores despiertan angustia en sus hijos, y los que no son confiables los confunden y atemorizan. Así, es posible que los padres proporcionen excesiva seguridad y, por otro lado, sabemos que los niños realmente necesitan sentirse seguros. ¿Cómo podemos aclarar este problema?

La importancia del hogar unido

Los padres que logran mantener un hogar unido, proporcionan de hecho algo que es de inmensa importancia para sus hijos, y, naturalmente, cuando aquellos se separan los hijos sufren las consecuencias. Pero si se nos dice simplemente que los niños necesitan seguridad, sentimos que algo falta en esa afirmación. Los niños encuentran en la seguridad una especie de desafío, un desafío que los lleva a demostrar que pueden escapar. Llevada a su extremo la afirmación de que la seguridad es algo bueno implicaría que una prisión es un buen lugar donde crecer, lo cual es absurdo.

La libertad y la imaginación

Desde luego, la libertad del espíritu puede conservarse en cualquier parte, incluso en una prisión. El poeta Lovelace escribió: "Stone walls do not a prison make, Nor iron bars a cage", esto es, que la sujeción física no es lo único que debe tenerse en cuenta. Pero las personas deben vivir con libertad a fin de vivir con imaginación. La libertad es un elemento esencial, algo que permite a las personas desarrollar lo mejor que hay en ellas; sin embargo, debemos admitir que hay individuos que no pueden vivir en libertad porque experimentan temor con respecto a sí mismos y al mundo.

La evolución del niño, adolescente y adulto

▻ Ser padre. ¿Cuáles son las etapas del desarrollo emocional ...

Para esclarecer estas ideas, pienso que debemos considerar al niño, al adolescente y al adulto, y seguir la evolución, no sólo de las personas individuales, sino también de lo que ellas necesitan del medio a medida que crecen. Sin duda, es un signo de crecimiento sano el que los niños comiencen a poder disfrutar de la libertad que se les va otorgando gradualmente. ¿Cuál es nuestra meta en la educación de los niños? Confiamos en que cada uno de ellos adquirirá gradualmente una sensación de seguridad, y en que en su interior se establezca una creencia en algo, algo que no sólo es bueno, sino también confiable y durable, o que puede recuperarse aún después de que ha sido dañado o se ha extinguido.

El desarrollo de un sentimiento de seguridad

La pregunta es: ¿cómo se produce este desarrollo de un sentimiento de seguridad? ¿Qué lleva a ese estado satisfactorio de cosas en que el niño tiene confianza en las personas y las cosas que lo rodean? ¿Qué trae como consecuencia esa cualidad que llamamos autoconfianza? ¿Lo importante aquí es un factor innato o personal o bien la enseñanza moral? ¿Es necesario predicar con el ejemplo? ¿El medio debe proporcionar lo necesario para producir el efecto deseado? Podríamos examinar las etapas del desarrollo emocional por la que cada niño debe pasar a fin de convertirse en una persona sana y, eventualmente, adulta, y, de paso, referirnos a los procesos innatos del crecimiento y a la forma, necesariamente muy compleja, en que los seres humanos se vuelven personas por derecho propio.

La importancia del medio

Con todo, quisiera considerar aquí la provisión del medio, nuestro propio papel y el de la sociedad con respecto a nosotros. El medio es el que permite que cada niño crezca, pues, si no es confiable, el crecimiento personal no puede tener lugar, o bien resulta distorsionado. Además, y dado que no hay dos niños que sean exactamente iguales, debemos adaptarnos específicamente a las necesidades de cada uno. Ello significa que quien tenga a su cuidado una criatura debe conocerla y actuar sobre la base de una relación personal y viva con ella, y no basándose en lo que ha aprendido y aplicándolo en forma mecánica. Por el hecho de estar presentes, confiables y congruentes, proporcionamos una estabilidad que no es rígida, sino viva y humana, y eso hace que el niño se sienta seguro, y pueda crecer.

El proceso de liberación y autocontrol

Psicologia del desarrollo en la etapa de educacion infantil ...

Esta es la relación que puede absorber e imitar. Cuando ofrecemos seguridad hacemos dos cosas a la vez. Por un lado, y gracias a nuestra ayuda, el niño está a salvo de lo inesperado, de innumerables intrusiones desagradables y de un mundo que no conoce ni comprende, y, por otro, lo protegemos de sus propios impulsos y de los efectos de esos impulsos. Es innecesario señalar que los niños muy pequeños no pueden prescindir de nuestros cuidados ni manejarse por su cuenta. Necesitan que los sostengan, que los lleven de un lado a otro, que los laven, los alimenten, los mantengan a la temperatura adecuada y los protejan de las corrientes de aire y los golpes. Necesitan que alguien haga frente a sus impulsos y nos necesitan para que su espontaneidad tenga sentido.

La etapa de la adolescencia

En la adolescencia, los niños comienzan a rebelarse contra los controles externos, poniendo a prueba las medidas de seguridad y las reglas establecidas. Buscan su propia identidad y luchan por liberarse de la sujeción de sus padres. Sin embargo, siguen necesitando a su alrededor personas que puedan seguir conservando cierto control y brindarles orientación, pero que también sean dignas de amor y respeto. Es en esta etapa que la seguridad impuesta se convierte en un insulto, ya que los adolescentes buscan desarrollar su autocontrol y responsabilidad.

El arte y la lucha interna

Los artistas, en todas sus formas, cumplen una función valiosa en nuestra sociedad. Ellos nos recuerdan constantemente la eterna lucha entre nuestros impulsos y el sentimiento de seguridad, y nos permiten mantenernos conectados a la realidad a través de la imaginación y la creatividad.

La conclusión

En resumen, proporcionar un entorno seguro y confiable es crucial para el desarrollo saludable de los niños. A medida que crecen, necesitan experimentar gradualmente la libertad y aprender a confiar en sí mismos. Esta lucha interna entre seguridad y liberación es parte de su desarrollo y debe ser apoyada por figuras de cuidado y orientación que puedan combinar la estabilidad con la flexibilidad. A través de este proceso, los niños pueden adquirir una sensación de confianza y autocontrol que les permitirá enfrentar los desafíos de la vida adulta con seguridad y éxito.

La importancia de la seguridad en los hoteles

Así como es importante proporcionar un entorno seguro para nuestros hijos, también es crucial buscar seguridad al elegir un lugar para hospedarse. Los hoteles que priorizan la seguridad ofrecen tranquilidad a los huéspedes, permitiéndoles disfrutar de su estancia sin preocupaciones. Desde la seguridad de las habitaciones hasta las medidas de protección contra intrusiones, elegir un hotel confiable y seguro es fundamental para garantizar una experiencia positiva durante los viajes.

Barcelona

Dubrovnik

Bilbao

Torredembarra

Sant Pol de Mar

Gandía

Madrid

Gata

Granada

Benidorm

Sevilla

Salamanca

Salou

Ibiza

Valencia